Branding político

Estamos a menos de 100 días para la elección del nuevo presidente y representantes en el Congreso de la República. La necesidad de establecer una marca política fuerte es vital para no pasar desapercibido en medio de un mundo digital que va ganando más espacio. Claramente, la pandemia producida por la COVID-19 hace que los políticos tengan en cuenta estos nuevos espacios digitales para su promoción.

 

Para iniciar con este artículo, debemos definir algunos puntos, el primero de ellos es claramente la conceptualización de “Branding”. Este término se basa en un proceso de construcción de una marca a través de una gestión planificada. Se construye de tal forma que conforme el ADN que deseamos tener como marca.

Ahora bien, todo esto se traslada al ámbito político llevándonos al segundo punto: “Branding político”, el cual lo definimos como este proceso de construcción de la imagen asociada a un candidato o autoridad, con la finalidad de brindarle valor comunicacional.

 

¿Qué componentes debo tener claro para construir un buen branding?

A diferencia de una marca comercial, el branding político se centra en una persona o una organización política que desea alcanzar el poder, para ello la importancia de mostrar una imagen clara, coherente y empática se debe difundir en todos los medios posibles sin generar ningún tipo de ruido o disonancia entre lo que se ve en los medios frente al en vivo y en directo.

Para iniciar este proceso de planificación se debe tener claro aspectos claves como los siguientes:

  • Personalidad: Aquí nos referimos a las características emocionales y asociadas al candidato u organización política.
  • Propósito: Se define como el elemento diferenciador y superior que mueve al político para generar un cambio.
  • Mayor valor: Se debe entender cuáles son las cualidades que se le atribuye al candidato.
  • Tono de voz: Se precisa la forma en cómo se comunica. Por ejemplo, desde la jovialidad, pedagógicamente, confrontacional, si usa emojis, si nunca los usa, qué palabras utiliza con mayor frecuencia, etc.
  • Ideología: Este punto es el que yo agrego personalmente. Cuando un político construye una marca (en el deber ser), tiene ciertos parámetros ideológicos del propio partido. Por supuesto, un marxista nunca postularía por el partido de derecha conservadora. Esos parámetros ideológicos son un elemento fundamental para mí, para poder construir parte del branding político.

Todo esto permite la construcción de los pilares de comunicación que permite crear una imagen concisa y coherente del candidato o la agrupación política. Se debe tener claro que el objetivo de la creación de un buen branding radica en la recordación y en la coherencia.

¿Qué debo hacer para empezar?

El secreto del éxito de cualquier proceso de construcción y ejecución de la marca para un político se encuentra en hacer caso a las recomendaciones de un profesional en la materia: comunicador(a), marketero(a), consultor(a), etc. Se suele creer que las personas allegadas a un candidato son capaces de desarrollar acciones de comunicación, sin embargo, no toman en cuenta los conceptos mencionados, ocasionando que los mensajes de comunicación establecidos no sean coherentes y haya una afectación en la reputación del candidato. Casos tenemos muchos.

¿Qué resultados obtendré?

Queda claro que los resultados de un buen branding político se encuentran en lograr una comunicación coherente, clara y amplia con los diversos públicos que se quiere alcanzar, brindándole un valor agregado a través de un mensaje que se difunde permanentemente, diferenciándose de otros candidatos por una consistencia y coherencia en los temas que aborda.

En sencillo: Tener una imagen con características bien definidas que hagan posible que  la gente te reconozca por particularidades. Si ven una publicación, que no necesiten ver tu foto para saber que se trata de tu perfil y, si te conocen en persona, piensen “es exactamente como me lo/la imaginé (por las redes o la televisión).